Trump califica de “gran estupidez” la cesión de islas Chagos que hizo Reino Unido

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticóal Gobierno del Reino Unido por el acuerdo alcanzado para entregar la soberanía de las islas Chagos a Mauricio, calificando la decisión de “gran estupidez” en un mensaje publicado en su red social Truth Social.
Trump formuló su crítica antes de emprender un viaje a Suiza para participar en el Foro Económico Mundial de Davos, y aseguró que la cesión de este territorio estratégico representa un acto de debilidad que tiene implicaciones para la seguridad nacional estadounidense.
Crítica al acuerdo y contexto estratégico
En su publicación, Trump señaló que resulta sorprendente que el Reino Unido, considerado un aliado “brillante” dentro de la OTAN, esté dispuesto a ceder territorios extremadamente importantes como las islas Chagos, en el océano Índico, “sin ninguna razón”. Afirmó que esta acción forma parte de una “larga lista de razones de seguridad nacional por las que Groenlandia debe ser adquirida” por Estados Unidos.
Trump mencionó específicamente la isla de Diego García, parte del archipiélago de Chagos y sede de una base militar conjunta entre Estados Unidos y el Reino Unido, calificando de “acto de absoluta debilidad” el entregar la soberanía del territorio al gobierno de Mauricio, mientras que potencias como China y Rusia observarían la decisión.
Relación con otras propuestas de política exterior de Trump
La crítica se enmarca en un discurso más amplio del presidente estadounidense sobre la importancia de asegurar territorios estratégicos ante lo que él percibe como amenazas de influencias extranjeras. En su mensaje, Trump volvió a enfatizar su postura a favor de que Estados Unidos busque adquirir o controlar otras regiones como Groenlandia, argumentando que ello fortalecería la seguridad nacional frente a potencias rivales.
Respuesta del Reino Unido y reacciones
El Gobierno británico ha defendido el acuerdo con Mauricio, señalando que el tratado garantiza la continuidad de las operaciones de la base en Diego García, considerada clave para operaciones militares en diversas regiones, bajo un arrendamiento que mantiene la presencia conjunta de fuerzas británicas y estadounidenses por décadas. Londres ha asegurado que nunca comprometerá su seguridad nacional pese a las críticas externas.




