¿Por qué diablos nos enganchamos a los “reality shows”?

Seamos netas, no importa de qué tema sean, de sobrevivir en una isla como en el Señor de las Moscas, o de cocina como para sentirte el top Chef del momento o ver competir a los más fregones de la cocina, de música, de búsqueda del “peor es nada, novio, o come cuando hay”, estos programas invaden están hasta en la sopa, los hay no solo en televisión abierta o de cableras, sino en las plataformas on demand. Son parte de nosotros, nos permean la piel, comemos, respiramos, hablamos y estamos al pendiente de ellos hasta en nuestros ratos de trabajo y ocio, no me digan que no. ¿Pero poooooooor?, ¿qué es lo que los hace tan populares?, ¿qué es ese no sé qué, que qué se yo que tienen los reality shows que todos estamos ahí?
Empecemos por entendernos primero, estos programas son contenido que vienen a ser lo que llamamos espectáculo, palabra que viene del latín “spectaculum” que a su vez, viene de “spectare” que viene a significar “observar” o “contemplar”, por lo que se tiene que ver o mostrar ante nuestros ojos… entonces, espectáculo es una exhibición pública destinada a entretener, emocionar o transmitir un mensaje a través de diferentes medios artísticos (teatro, cine, danza, televisión…) que busca cautivarnos, generarnos experiencias sensoriales en distintos contextos culturales.

Así que, “un reality show” que nos presenta personas como nosotros que viven, siente, lloran, se alegran, se pelean y le padecen, igual que uno en la vida real, ¡pos nos identifica! Y si la zanahoria está buena, mejor, o sea, que si el premio de la competencia, es ambicioso, ¡uy, lo que veremos! Por eso sus audiencias llegan ¡hasta el infinito y más allá!
Mira, aunque sean considerados “basura” son productos que le encantan a la audiencia de todas las edades, por eso hasta los hay de niños.
¡Nadie juzga a la audiencia “anonima”! cada quien…
¿Por qué los vemos?
Primero porque la vista está buena, la productora sabe por dónde armar el talento y los sets para entretenernos. Y si además de compras el churro de que todo lo que verás es verdaderamente “real” y “genuino”, porque de que son reales, lo son, pero es muy diferente a que sean hologramas ¿me explico?, viene a ser como un proceso de actuación muy vivencial, ¿a poo no? Pero, te hacen vivirlo como público en la primera fila, y esa fila está en tu sillón.
Yo me engancho, tú te enganchas, él se engancha, todos nos enganchamos…
Por la emoción, porque son seres humanos viviendo, cobrando por vivir y sentir y emocionarse al mismo tiempo, le exageran tantito, como cuando uno muy famoso no sabía contar en sus nominaciones… cuando hay emoción, todo mensaje se queda más clavado en tu mente, toma mayor importancia ese momento… ¡ay ya lloró la Fernanda, mírala pobrecita! Por eso es importante que quienes participen, sean realmente emocionalmente capaces de transmitir y provocar en la audiencia algo diferente a la necesidad de cambiarle de canal…
Entonces, vivimos con ellos sus situaciones, opinamos de eso con nuestros amigos, nos peleamos y discutimos porque no coincidimos sobre lo que vemos que hacen quienes ni nos escuchan y eso, eso chavos y chavas, nos permite cuasi-vivir, nos da chance de evadir nuestra realidad para priorizar la de ellos y empatizar, porque ellos, esas personas, me están haciendo identificarme ahí…
¿Tons tú cuál ves?



