Campesinos y transportistas colapsan Reforma; protesta sigue activa este mediodía en CDMX

La movilización nacional de campesinos, agricultores y transportistas continúa activa este martes 20 de mayo en la Ciudad de México, donde permanecen bloqueos y concentraciones sobre Paseo de la Reforma, principalmente en las inmediaciones del Ángel de la Independencia y Eje 2 Norte.
La protesta es encabezada por integrantes de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM), organizaciones que convocaron a contingentes provenientes de estados como Querétaro, Guanajuato, Estado de México, Jalisco, Sinaloa, Tlaxcala y Morelos.
Desde temprana hora, campesinos y transportistas comenzaron a concentrarse en el Ángel de la Independencia con intención de avanzar hacia el Senado de la República, la Fiscalía General de la República y posteriormente el Zócalo capitalino.
Sin embargo, el avance de los contingentes fue contenido parcialmente por dispositivos de seguridad y presencia de elementos antimotines de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, situación que provocó tensión entre manifestantes y policías.
Durante el mediodía continuaban cierres parciales y bloqueos en Paseo de la Reforma, generando severas afectaciones viales y retrasos en distintos puntos de la capital del país. Autoridades recomendaron evitar la zona centro y utilizar rutas alternas debido al caos vehicular provocado por la movilización.
Los manifestantes exigen principalmente que los granos básicos sean excluidos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), además de reclamar precios de garantía para productores mexicanos, creación de una banca rural de desarrollo y mayores condiciones de seguridad en carreteras.
Transportistas también demandan acciones contra robos en carreteras, justicia para operadores asesinados o desaparecidos y mejores condiciones para el sector agrícola y ganadero del país.
Algunos representantes del movimiento acusaron públicamente que autoridades capitalinas intentaron encapsular la protesta para impedir el avance hacia puntos estratégicos del centro histórico.
Además, organizaciones participantes advirtieron que esta movilización podría ser únicamente el inicio de nuevas protestas nacionales si el gobierno federal no atiende sus demandas relacionadas con el campo, seguridad y soberanía alimentaria.
La protesta también provocó afectaciones en el transporte público, incluyendo complicaciones en la operación de rutas del Metrobús y congestión en accesos carreteros hacia la capital del país.




