Juez retira arraigo domiciliario y brazalete a Brenda Quevedo tras casi 20 años sin sentencia

Brenda Quevedo Cruz continuará su proceso penal en libertad, luego de que un juez federal ordenó retirar las medidas cautelares que la mantenían bajo arresto domiciliario y vigilancia electrónica por el llamado caso Wallace.
Después de una audiencia de casi 12 horas, el Primer Juzgado de Distrito en Materia Penal de la Ciudad de México determinó levantar el arraigo domiciliario y retirar el brazalete electrónico que Brenda Quevedo Cruz portaba desde hace más de un año.
La resolución fue emitida por el encargado de despacho, Juan Alfredo Buendía, quien también dejó sin efecto otras restricciones que habían sido impuestas a Quevedo dentro del proceso penal que enfrenta desde hace casi dos décadas.
Quevedo es procesada por su presunta participación en el secuestro y asesinato de Hugo Alberto Wallace Miranda, hijo de la empresaria Isabel Miranda de Wallace. Sin embargo, a 20 años del inicio del caso, Brenda Quevedo continúa sin recibir una sentencia.
¿Qué medidas fueron retiradas?
Las medidas cautelares habían sido impuestas en junio de 2024 e incluían el arraigo domiciliario, vigilancia permanente de la Guardia Nacional, el uso de un brazalete electrónico, la prohibición de salir de la zona conurbada de la Ciudad de México o del país y restricciones para acercarse a la parte acusadora o a su lugar de trabajo.
La defensa, encabezada por la abogada Karla Micheel Salas, solicitó revisar dichas medidas al considerar que las circunstancias del caso habían cambiado de manera sustancial.
Uno de los argumentos planteados durante la audiencia fue el fallecimiento de Isabel Miranda de Wallace, ocurrido en marzo de 2025, quien durante años sostuvo públicamente las acusaciones relacionadas con el caso.
Con la resolución judicial, Quevedo ya no deberá permanecer en su domicilio ni utilizar el dispositivo electrónico. De acuerdo con los reportes sobre la audiencia, continuará sujeta al proceso penal y deberá cumplir con la obligación de acudir a firmar periódicamente.
Un proceso de casi 20 años
Brenda Quevedo fue detenida en 2007 y posteriormente extraditada a México en 2009. Desde entonces ha permanecido privada de la libertad durante buena parte del proceso, primero en distintos centros penitenciarios y posteriormente bajo arresto domiciliario.
El caso ha sido objeto de cuestionamientos por parte de organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales.En 2020, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la Organización de las Naciones Unidas emitió una opinión sobre el caso y consideró arbitraria la privación de la libertad de Quevedo, además de solicitar medidas para reparar las violaciones señaladas.
En 2025, la Suprema Corte de Justicia de la Nación también resolvió un asunto relacionado con Juana Hilda González Lomelí, otra de las personas acusadas dentro del caso Wallace.
El máximo tribunal determinó que una confesión utilizada en su contra había sido obtenida mediante actos de tortura y ordenó su liberación.
La defensa de Quevedo ha sostenido que las irregularidades identificadas en el expediente deben tener consecuencias también para su proceso y ha promovido diversas acciones legales para obtener su libertad y una resolución definitiva.
El caso Wallace continúa pendiente de una resolución judicial definitiva después de aproximadamente 20 años sin sentencia.




