Estalla polémica en el Senado por salón de belleza

La existencia y operación de un salón de belleza dentro del Senado de la República desató una fuerte controversia pública, luego de que circularan imágenes de legisladoras recibiendo servicios de estética durante el desarrollo de sesiones. El espacio, que había sido reabierto, tras permanecer cerrado desde 2018, fue clausurado horas después por personal del propio Senado ante la presión mediática y el debate generado en redes sociales y en el ámbito político.
El salón estaba acondicionado con sillones de estética, espejos, equipo para lavado y arreglo de cabello, y funcionaba principalmente en días de sesión. De acuerdo con versiones de legisladores, el servicio llevaba operando desde meses atrás y era utilizado por senadoras y senadores.
Posturas a favor
Desde la Mesa Directiva del Senado se defendió inicialmente la existencia del salón bajo el argumento de que no implicaba un gasto directo de recursos públicos, ya que los servicios eran cubiertos por quienes los utilizaban. También se señaló que espacios similares han existido en otros momentos dentro del Poder Legislativo y que su finalidad era facilitar que las y los legisladores pudieran cumplir con sus actividades públicas en condiciones de presentación adecuadas, particularmente durante jornadas largas de trabajo.
No obstante, se ha señalado en medios que en 2024 el Senado destinó compras de maquillaje y productos relacionados con estética por más de 200 mil pesos, entonces ¿el salón operaba sí o no con cargo al erario?
Posturas en contra
La revelación del salón generó críticas de legisladores de oposición y de diversos sectores ciudadanos, quienes consideraron que la existencia de un espacio de este tipo contradice el discurso de austeridad y combate a privilegios que se ha sostenido desde el poder público. Se cuestionó el uso de instalaciones del Senado para servicios de estética, aun cuando estos fueran cubiertos de manera individual, al considerar que el problema no es únicamente el costo, sino el simbolismo del privilegio dentro de un recinto legislativo. Algunas voces también señalaron que el salón operaba con discrecionalidad y sin reglas claras de acceso.
Clausura y consecuencias
Ante la polémica, el salón de belleza fue sellado y cerrado por personal del Senado. La decisión se tomó luego de que el tema escalara en la agenda pública y se convirtiera en un símbolo del debate sobre los límites entre las condiciones laborales de los legisladores y el uso de espacios públicos para fines personales.




