Argentina declara terr0r¡stas al Cártel de Sinaloa y a La Nueva Familia Michoacana

El Gobierno de Javier Milei también incluyó a las FARC-EP, el ELN y Los Tiguerones en su registro antiterrorista; la medida busca reforzar la prevención y la cooperación internacional.
El Gobierno de Argentina, encabezado por el presidente Javier Milei, declaró organizaciones terroristas al Cártel de Sinaloa y a La Nueva Familia Michoacana, dos grupos criminales mexicanos, junto con otras tres organizaciones de Colombia y Ecuador.
La decisión fue anunciada por la Oficina del Presidente de Argentina el 21 de octubre de 2026 y quedó formalizada el jueves 22 de octubre mediante la Resolución Conjunta 5/2026, publicada en el Boletín Oficial.
Además de los dos grupos mexicanos, la disposición incluye a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), al Ejército de Liberación Nacional (ELN), ambos de Colombia, y a la organización criminal ecuatoriana Los Tiguerones.
¿Por qué Argentina declaró terroristas a estos grupos?
De acuerdo con el comunicado oficial, la decisión se tomó a partir de informes de los ministerios de Seguridad Nacional y de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, que identificaron riesgos para la seguridad argentina asociados con la naturaleza transnacional, la capacidad operativa y la expansión regional de estas organizaciones.
El Gobierno sostuvo que sus redes y actividades ilícitas podrían extenderse hacia territorio argentino y representar una amenaza para la vida, los bienes y el patrimonio de la población.
Sobre el Cártel de Sinaloa, la administración de Milei señaló que se trata de una organización criminal transnacional relacionada con el narcotráfico, el contrabando, los secuestros extorsivos y otras actividades delictivas. También recordó que el grupo ha sido designado como organización terrorista por Estados Unidos y otros países.
En el caso de La Nueva Familia Michoacana, el comunicado argentino destacó su presunta participación en el tráfico internacional de drogas y la minería ilegal.
Respecto de Los Tiguerones, el Gobierno los vinculó con el narcotráfico y el sicariato, mientras que las FARC-EP y el ELN fueron identificados como organizaciones guerrilleras insurgentes.
Los cinco grupos incluidos en el registro antiterrorista
La resolución dispone la incorporación de las cinco organizaciones al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), mecanismo utilizado por Argentina para identificar a personas y entidades relacionadas con actividades terroristas o su financiamiento.
La lista comprende:
- Cártel de Sinaloa, de México.
- La Nueva Familia Michoacana, de México.
- Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), de Colombia.
- Ejército de Liberación Nacional (ELN), de Colombia.
- Los Tiguerones, de Ecuador.
En el caso de Los Tiguerones, la disposición también alcanza a facciones identificadas como Los Fénix y Los Igualitos. Para las FARC-EP, contempla estructuras y denominaciones vinculadas con el Estado Mayor Central.
¿Qué consecuencias tendrá la medida?
Según el Gobierno argentino, la incorporación al RePET busca fortalecer la prevención y la detección temprana de riesgos, facilitar el intercambio de información con autoridades de otros países y reforzar los mecanismos para identificar posibles operaciones de financiamiento vinculadas con estas organizaciones.
La decisión se adoptó de manera coordinada entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado.
Argentina amplía sus medidas contra el crimen organizado transnacional
La decisión se suma a otras acciones del Gobierno de Milei para incorporar organizaciones criminales al registro antiterrorista. En agosto de 2026, Argentina había incluido a Los Chone Killers, un grupo criminal de Ecuador.
Con la nueva resolución, el Gobierno argentino amplió la lista a cinco organizaciones de México, Colombia y Ecuador, bajo el argumento de que sus actividades y redes transnacionales representan riesgos potenciales para la seguridad nacional.




