España borra a Francia: la Roja es finalista del Mundo

España y Francia se enfrentaron en las semifinales de la Copa del Mundo 2026. Los franceses llegaban como claros favoritos a estas instancias después de su gran poder ofensivo demostrado durante toda la competencia. Por su parte, España venía como Underdog pero el trámite nos demostraría lo contrario y terminó por borrar a Francia y exhibir a su DT.
España vino de menos a más durante toda la Copa del Mundo. El camino para ambos equipos fue bastante diferente, los franceses se enfrentaron a equipos de menor jerarquía para llegar a estas semifinales, los españoles tuvieron que pasar por encima de grandes potencias como lo son Bélgica y Portugal.
Francia un equipo plagado de talento venía sobrado en la Copa y por momentos parecía que no tendría freno, pero la realidad era otra, esta selección no jugaba a nada y los resultados se daban únicamente por sus grandes nombres como los de Mbappe y Dembele. La historia de España era distinta, un equipo que no parecía tan explosivo pero que era bastante sólido, y aunque también cuenta con estrellas, este equipo trabaja como un reloj suizo, todos aportando, todos haciendo, todos ganando.
El partido comenzaba
El duelo comenzaba y las tensiones crecían. Ambos equipos jugando con algo de temor y siendo sumamente precavidos.
Los primeros minutos fueron para España, aunque no eran apabullantes, tenían el control del balón y esos toques en el campo contrario. Al minuto 22, un error infantil del defensor francés Lucas Digne cambió el rumbo del encuentro: cometió un penal a favor de España.
Mikel Oyarzabal, decidido desde el primer instante, tomó el balón con autoridad, se plantó en el manchón y ejecutó con frialdad. El esférico besó la red y puso a España arriba en el marcador.
El marcador se inclinaba 1-0 a favor de España, el equipo que muchos consideraban débil, una selección joven, diversa, tejida con talento de niños y migrantes. Ese gol abría el horizonte para los hispanos: el juego se transformaba en una sinfonía de pases, en ese tiqui-taca que es emblema de la Roja.
Primer tiempo y España borraba totalmente a la selección francesa, siendo superior en todas las facetas del fútbol.
Segundo tiempo y la historia era la misma. España tocaba con lucidez y confianza, Francia no se encontraba. Minuto 58 y ese tiqui-taca rendía frutos, una gran jugada armada con un toque de Porro a Olmo y de Olmo a Porro término en el segundo gol para España y con esto la ventaja se ampliaba.
Con esta ventaja España retrocedía líneas y cedía el balón a los franceses que aún así no encontraban el camino al gol. Un Dembele desaparecido, un Olise desconectado y un Mbappe que intentaba pero no podía, la selección francesa perdía su partido frente a la Roja española.
Una Francia nulificada, que su primer tiro al gol fue hasta el minuto 81, que decepciono y nunca jugó a nada.

ESPAÑA A LA FINAL
España se alzaba victoriosa. Jugando, gustando y ganando España dejaba en el suelo a Francia.
Una vez más demostraba que el fútbol es de HOMBRES Y NO DE NOMBRES. España, fiel a su esencia colectiva, superó a la Francia de las estrellas individuales.
Muchos de estos jugadores españoles se conocen desde niños, formados bajo una misma idea de juego: el respeto por el balón, la solidaridad en el campo y la convicción de que el talento se multiplica cuando se comparte.
Hoy España se vuelve finalista y claro favorito para ser campeones del Mundo. Sin importar cual sea su rival, si Inglaterra o Argentina…



