México recupera piezas arqueológicas en el extranjero

Así como lo lees: en apenas seis meses del nuevo sexenio, México ha recuperado 2 mil 42 piezas arqueológicas que se encontraban en el extranjero. Lo informó el canciller Juan Ramón de la Fuente, durante un evento realizado en el Museo Nacional de Antropología, acompañado por el director del INAH, Diego Prieto.
Este esfuerzo forma parte del programa permanente para la repatriación del patrimonio cultural e histórico del país, una iniciativa que tomó fuerza en el sexenio anterior y que continúa bajo el mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum.
¿De dónde vienen estas piezas?
Según las autoridades, la mayoría provienen de Estados Unidos, país en el que diversas representaciones diplomáticas han colaborado activamente para localizar y gestionar el regreso de estos bienes culturales.
Además de las piezas ya repatriadas, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que actualmente mantiene 417 piezas bajo resguardo en proceso de entrega al INAH, así como 96 piezas más que se encuentran en distintas sedes consulares mexicanas a la espera de su traslado a territorio nacional.

Un ejemplo simbólico
Durante el evento, se presentó una figura de barro prehispánica con rasgos olmecas que, de acuerdo con el INAH, fue elaborada entre los años 800 y 400 a.C. en el Altiplano Central mexicano. La pieza fue recuperada a través del Consulado de México en Los Ángeles, y representa un estilo característico de la cultura tlatilca, con elementos humanos y felinos, símbolo del imaginario olmeca.
¿Por qué es importante?
El canciller De la Fuente destacó que estas acciones contribuyen a reforzar la identidad cultural del país y a recuperar bienes que “nunca debieron haber salido” del territorio nacional. Además, reafirmó que este esfuerzo continuará con el respaldo de la red consular mexicana y en coordinación con diversas dependencias del gobierno.
Por su parte, el titular del INAH recordó que en el sexenio pasado se lograron repatriar más de 14 mil piezas arqueológicas, por lo que el reto es mantener e incluso fortalecer esa dinámica.
México continúa apostando por la recuperación de su patrimonio histórico como una forma de preservar y revalorizar sus raíces culturales. Y aunque queda camino por recorrer, los primeros pasos del sexenio ya marcan un avance significativo.



