Pakistán declara “guerra abierta” contra Afganistán tras bombardeos

El gobierno de Pakistán declaró que se encuentra en un estado de “guerra abierta” con Afganistán, luego de una serie de enfrentamientos armados y bombardeos aéreos que marcaron una fuerte escalada en la tensión bilateral.
La declaración fue realizada por el ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Muhammad Asif, quien señaló que la situación dejó de ser una serie de incidentes fronterizos aislados y evolucionó hacia un conflicto directo. Según el funcionario, Islamabad respondió a lo que calificó como ataques y provocaciones provenientes del territorio afgano.
Escalada militar en la frontera
La tensión se intensificó en la zona limítrofe conocida como la Línea Durand, frontera históricamente disputada entre ambos países. Durante las últimas semanas se reportaron intercambios de fuego, acusaciones cruzadas y movilización de tropas en distintos puntos estratégicos.
Como parte de la ofensiva, la fuerza aérea paquistaní realizó bombardeos en distintas regiones afganas, incluyendo la capital Kabul, así como zonas en Kandahar y Paktia. De acuerdo con autoridades paquistaníes, los ataques tuvieron como objetivo posiciones vinculadas al movimiento Talibán, al que Islamabad acusa de permitir operaciones de grupos armados contra su territorio.
Víctimas y versiones encontradas
El gobierno de Pakistán afirmó que los bombardeos dejaron más de un centenar de combatientes muertos y decenas de heridos, además de la destrucción de infraestructura militar. Sin embargo, autoridades afganas han rechazado estas cifras y acusaron a Islamabad de atacar zonas que también incluyen áreas civiles.
Contexto regional
Las relaciones entre Pakistán y Afganistán han sido históricamente tensas, particularmente desde el regreso del Talibán al poder en 2021. Islamabad ha denunciado en reiteradas ocasiones que grupos insurgentes operan desde territorio afgano, mientras que Kabul ha acusado a Pakistán de violar su soberanía con incursiones militares.
La comunidad internacional ha llamado a la contención y al diálogo ante el riesgo de que el conflicto se amplíe y afecte la estabilidad del sur de Asia. Hasta ahora no se ha anunciado un cese al fuego formal ni negociaciones inmediatas entre ambas partes, por lo que la situación permanece en desarrollo.




