Reforma a la Ley de Amparo, aprobada en Senado: riesgo y retroceso en derechos de la ciudadanía

El Senado de la República aprobó la reforma a la Ley de Amparo, generando debate por los riesgos que representa y el posible retroceso en la protección de derechos de la ciudadanía. La presidenta Claudia Sheinbaum impulsó la reforma a la Ley de Amparo, pero advirtió sobre disposiciones que podrían contravenir la Constitución y afectar la justicia expedita.
Cambios clave de la reforma a la Ley de Amparo
- Digitalización de los juicios de amparo: Los procedimientos podrán realizarse completamente en línea, con plena validez legal de los expedientes electrónicos.
- Reducción de plazos para sentencia: Los jueces tendrán un máximo de 90 días naturales para dictar sentencia tras la audiencia constitucional.
- Reconfiguración del interés legítimo: Se permite promover amparos por lesiones individuales o colectivas, incluso si son previsibles y no únicamente actuales y directas. (Esto limita a organizaciones civiles que muchas veces defienden causas sociales).
- Restricción de suspensiones provisionales: La reforma limita la posibilidad de que los jueces otorguen suspensiones provisionales sobre actos reclamados. Esto aplica especialmente en casos de bloqueo de cuentas bancarias por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), medidas cautelares de deuda pública, acciones en el sistema financiero, y órdenes de aprehensión o prisión preventiva. Aunque se interponga un amparo, el acto reclamado podría ejecutarse mientras se resuelve el juicio, reduciendo la protección inmediata frente a actos potencialmente dañinos.
- Claridad en cumplimiento de sentencias: El juez deberá precisar qué autoridades deben acatar la ejecutoria de amparo.
Retroactividad de la reforma a la Ley de Amparo
Un transitorio incluido por el Senado establece que algunas disposiciones de la reforma a la Ley de Amparo podrían aplicarse retroactivamente. Esto generó alarma, ya que la retroactividad está limitada por la Constitución y puede afectar juicios en curso.
- Impacto potencial: Personas que iniciaron juicios bajo la legislación anterior podrían ver modificadas las condiciones de sus procesos.
- Postura presidencial: Claudia Sheinbaum afirmó que su propuesta original no contemplaba retroactividad y solicitó a la Cámara de Diputados revisar este transitorio para garantizar respeto a la Constitución y seguridad jurídica.
Riesgos y retrocesos de la reforma a la Ley de Amparo
Especialistas y organizaciones civiles advierten que la reforma a la Ley de Amparo puede generar:
- Reducción del acceso a la justicia: La limitación de suspensiones provisionales puede impedir que ciudadanos y colectivos protejan sus derechos frente a actos de autoridad.
- Retroceso en derechos colectivos: La redefinición del interés legítimo y la posible retroactividad podrían restringir la capacidad de organizaciones para interponer amparos en defensa de causas sociales, ambientales o laborales.
- Controversias legales: La combinación de limitaciones y retroactividad puede derivar en impugnaciones y litigios ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Postura de la presidenta Claudia Sheinbaum
Sheinbaum impulsa la reforma a la Ley de Amparo, pero insistió en la revisión de disposiciones que podrían afectar la constitucionalidad de la norma. Reiteró que los juicios en curso deberían seguir las normas anteriores para garantizar certeza legal y proteger los derechos de la ciudadanía.
Próximos pasos legislativos
La reforma a la Ley de Amparo será discutida en la Cámara de Diputados. Los legisladores podrían modificar transitorios y restricciones, especialmente aquellos que afectan la retroactividad y la suspensión de actos reclamados. Se prevé que los debates sobre estos puntos sean determinantes en la definición del alcance final de la reforma.




