Protestas estudiantiles en Francia: miles salen a las calles
Miles de estudiantes salieron a las calles de Francia para exigir más profesores, mejores escuelas y mayores recursos para la educación. Las protestas ya alcanzan universidades y cuentan con el respaldo de sindicatos, profesores y padres de familia.
Francia volvió a amanecer con las aulas convertidas en trincheras de protesta. Miles de estudiantes de secundaria y universitarios salieron este martes a las calles para exigir más recursos, profesores y mejores condiciones en los centros educativos. Y lo que comenzó como un movimiento estudiantil ya sumó a profesores, padres de familia y organizaciones sindicales.
Las movilizaciones se han extendido por distintas ciudades del país y han provocado bloqueos en escuelas y universidades. Entre las principales exigencias están la reparación de planteles deteriorados, la contratación de personal educativo y sanitario y cambios en el sistema de acceso a la educación superior. Organizaciones estudiantiles aseguran que al menos 18 universidades habían registrado bloqueos desde el lunes.
Pero la protesta también tiene su lado más delicado. En distintas ciudades se han registrado choques con las fuerzas de seguridad y uso de gases lacrimógenos. El gobierno francés informó que 215 estudiantes y 85 trabajadores de escuelas han resultado lesionados, mientras que más de 700 policías también han sufrido heridas desde que comenzaron las movilizaciones. Reuters reporta además más de 6 mil detenciones, en su mayoría de menores de edad.

El descontento comenzó en septiembre en zonas populares de los alrededores de París y rápidamente se convirtió en un movimiento nacional. Los estudiantes denuncian aulas saturadas, falta de maestros sustitutos, edificios en malas condiciones e incluso problemas básicos de mantenimiento. El gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu prometió presentar propuestas antes de que termine octubre.
La presión, sin embargo, sigue aumentando. El movimiento estudiantil busca ahora influir directamente en la discusión del presupuesto francés para 2027. Así que aquello que comenzó como una protesta por salones, maestros y escuelas deterioradas… ya se convirtió en un nuevo dolor de cabeza político para el gobierno francés.



