Reabren investigación por presunta agres¡ón s3xual en Universidad Cornell, EEUU; señalan a 7 estudiantes

La investigación por la presunta agresión sexual de una estudiante en una fraternidad de la Universidad Cornell, en Nueva York, fue reabierta después de que la joven presentó una demanda civil en la que acusa a siete integrantes de la fraternidad Chi Phi de haberla agredido sexualmente en octubre de 2024.
El caso, que permaneció sin cargos penales durante casi dos años, volvió a generar atención luego de que la demanda expusiera nuevos detalles sobre lo ocurrido y cuestionara la manera en que Cornell y las autoridades investigaron inicialmente la denuncia.
La situación tuvo una nueva actualización este 30 de septiembre: Cornell aceptó realizar una investigación independiente, a cargo de abogados externos, sobre la manera en que la universidad respondió a las acusaciones. La revisión fue solicitada por la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, quien también pidió analizar qué medidas adicionales pueden adoptarse para fortalecer la protección de estudiantes que denuncien violencia sexual.
¿Qué ocurrió en 2024?
La denunciante, identificada en los documentos judiciales como Jane Doe, tenía 20 años cuando ocurrieron los hechos, la noche del 19 al 20 de octubre de 2024, en la casa de la fraternidad Chi Phi, ubicada en el campus de Cornell, en Ithaca.
En la demanda civil presentada en septiembre de 2026, la joven sostiene que llegó al lugar después de haber consumido alcohol y que, posteriormente, fue presionada para consumir más sustancias, incluida una que le dijeron que era ketamina.
De acuerdo con la demanda, la estudiante quedó en condiciones que le impedían consentir y posteriormente fue agredida sexualmente por varios integrantes de la fraternidad durante varias horas.
Uno de los elementos que adquirió relevancia durante las últimas semanas es una conversación de Snapchat correspondiente a la noche de los hechos. Según los documentos judiciales, uno de los integrantes de la fraternidad habría enviado mensajes al grupo para referirse a la presencia de la joven en una habitación y llamar a otros miembros.
La existencia y el contenido de esas comunicaciones forman parte ahora de la información que está siendo revisada por las autoridades.
La joven denunció ante la Policía de Cornell
Jane Doe acudió a la Policía de la Universidad Cornell en noviembre de 2024, varias semanas después de los hechos.
Una transcripción de esa entrevista, obtenida y difundida este miércoles por CBS News New York, muestra que la joven expresó durante el interrogatorio que podía afirmar con certeza que había sido violada.
La existencia de esa transcripción generó una nueva controversia porque el fiscal del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, declaró que no había tenido acceso a ella cuando su oficina decidió no presentar cargos en 2024.
Van Houten explicó que la decisión original se basó principalmente en una declaración escrita de seis páginas firmada por la denunciante.
Según el fiscal, aquella declaración presentaba los hechos de manera sustancialmente diferente a la versión contenida en la demanda civil presentada casi dos años después. De acuerdo con su explicación, el documento de 2024 no describía que la joven hubiera sido drogada contra su voluntad ni planteaba una violación grupal como la que ahora se denuncia.
La aparición de la transcripción llevó al fiscal a señalar que investigará si efectivamente existe el documento y por qué no llegó a su oficina.
Fiscalía reabre la investigación
El fiscal Matthew Van Houten anunció esta semana la reapertura de la investigación penal.
La Fiscalía del condado de Tompkins analiza nuevamente las pruebas y contempla presentar el caso ante un gran jurado, que deberá determinar si existen elementos suficientes para formular acusaciones penales.
Van Houten también reconoció que su oficina se había apoyado en la investigación realizada por la Policía de Cornell en 2024 y que no llevó a cabo entonces una investigación independiente de los hechos.
¿Qué hizo Cornell en 2024?
Cornell sostiene que sí llevó a cabo una investigación interna conforme al Título IX, la normativa estadounidense relacionada con la discriminación sexual y la violencia sexual en instituciones educativas.
La universidad señaló que su investigación se prolongó durante varios meses y posteriormente el caso fue presentado ante un panel integrado por profesores y personal capacitado, que escuchó las pruebas durante varias sesiones.
Según información proporcionada por Cornell, se impusieron distintas sanciones.
El presidente de la universidad, Michael Kotlikoff, señaló que dos de los siete estudiantes fueron expulsados, dos fueron suspendidos durante al menos dos semestres, uno ya se había graduado antes de que pudiera imponerse una sanción y dos fueron considerados no responsables de conducta sexual indebida.
La universidad también confirmó que el capítulo Xi de Chi Phi fue cerrado en 2024 y permanece actualmente fuera del campus.
La controversia por los ensayos
Uno de los aspectos que más ha generado críticas es la afirmación contenida en la demanda de que algunos de los estudiantes tuvieron la posibilidad de mitigar las consecuencias de su conducta mediante la entrega de ensayos.
Cornell rechazó que los ensayos hayan sido la única consecuencia impuesta a los involucrados.
La universidad explicó que, debido a las leyes federales de privacidad estudiantil, no puede divulgar públicamente un expediente individual de las sanciones aplicadas a cada estudiante.
Por ello, existe una diferencia entre lo que sostiene la demanda y lo que ha informado la universidad sobre las medidas disciplinarias.
Cornell dice que entregó información a la Fiscalía
Otro punto que ahora está bajo escrutinio es qué información recibió la Fiscalía en 2024.
Cornell sostiene que su departamento de policía proporcionó a la Fiscalía del condado de Tompkins la información de su investigación y que entre los materiales entregados se encontraba una captura de pantalla de la conversación de Snapchat.
El fiscal Van Houten, sin embargo, afirmó que esa captura no había llegado a su oficina cuando se tomó la decisión original de no presentar cargos.
La universidad publicó una serie de preguntas y respuestas para explicar su actuación y sostuvo que la decisión de presentar o no cargos penales correspondía exclusivamente a la Fiscalía, no a Cornell.
Gobernadora pide revisión independiente
Ante la controversia, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, solicitó una revisión independiente de la respuesta de Cornell.
Este miércoles, Hochul informó que la universidad aceptó contratar asesores legales externos para realizar esa revisión.
El objetivo será analizar cómo respondió la institución a las acusaciones de 2024 y determinar qué aspectos de sus procedimientos pueden fortalecerse.
La revisión será independiente de la investigación penal que lleva a cabo la Fiscalía del condado de Tompkins.
Además, la oficina del fiscal general de Nueva York también está revisando la actuación de Cornell en relación con el caso, según información difundida este miércoles.




