El capitán Sully revela que padece Alzheimer; es conocido como el héroe del “Milagro en el Hudson”

Chesley “Sully” Sullenberger, el piloto que en 2009 evitó una de las mayores tragedias de la aviación comercial al aterrizar de emergencia un avión con 155 personas a bordo sobre el río Hudson, anunció que fue diagnosticado con Alzheimer en etapa temprana. El propio Sullenberger dio a conocer la noticia mediante un comunicado y explicó que decidió hacer pública su condición para crear conciencia sobre la enfermedad y acompañar a otras personas que enfrentan el mismo diagnóstico.
A sus 75 años, el expiloto relató que comenzó a notar problemas de memoria y alteraciones del sueño a mediados de 2025. Tras someterse a diversos estudios médicos, recibió el diagnóstico en agosto de ese año. Señaló que la enfermedad se encuentra en una fase inicial y que afrontará este nuevo reto con el apoyo de su esposa, Lorrie, sus dos hijas y su nieta.
El hombre que salvó 155 vidas
Sullenberger pasó a la historia el 15 de enero de 2009, cuando comandaba el vuelo US Airways 1549, un Airbus A320 que despegó del aeropuerto LaGuardia, en Nueva York, con destino a Charlotte, Carolina del Norte.
Pocos minutos después del despegue, la aeronave impactó contra una bandada de gansos canadienses, lo que provocó la pérdida de potencia en ambos motores. Ante la imposibilidad de regresar a un aeropuerto de forma segura, Sullenberger y el copiloto Jeff Skiles decidieron realizar un amerizaje de emergencia sobre el río Hudson.
La maniobra fue un éxito y las 155 personas que viajaban a bordo —150 pasajeros y cinco integrantes de la tripulación— sobrevivieron, gracias también a la rápida intervención de los equipos de rescate. El episodio fue bautizado como el “Milagro en el Hudson” y se convirtió en uno de los casos más extraordinarios de la historia de la aviación comercial.
Una trayectoria dedicada a la seguridad aérea
Antes de convertirse en un héroe internacional, Sullenberger acumuló más de cinco décadas de experiencia en la aviación y alrededor de 20 mil horas de vuelo. Fue piloto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, investigador de accidentes aéreos, instructor y especialista en seguridad operacional.
Tras retirarse de la aviación comercial en 2010, continuó promoviendo mejoras en la seguridad aérea. Compareció ante el Congreso de Estados Unidos para impulsar una mayor capacitación de pilotos y también se desempeñó como embajador de ese país ante la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Su historia llegó al cine
La hazaña inspiró el libro Highest Duty, escrito por el propio Sullenberger, que posteriormente fue adaptado al cine en la película “Sully”, estrenada en 2016 y dirigida por Clint Eastwood. En la cinta, el piloto fue interpretado por Tom Hanks, mientras que Aaron Eckhart dio vida al copiloto Jeff Skiles.
La película recreó tanto el histórico amerizaje como la investigación posterior de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), que concluyó que la decisión de aterrizar sobre el río Hudson fue la opción más segura dadas las circunstancias.
“Quiero seguir siendo útil”
En el mensaje con el que hizo público su diagnóstico, Sullenberger explicó que decidió hablar abiertamente de la enfermedad porque considera que todavía puede contribuir a la sociedad.
Reconoció que en ocasiones le cuesta recordar nombres o historias recientes y que ha notado algunos cambios en su memoria, pero aseguró que continuará participando en actividades públicas y apoyando la investigación y la concientización sobre el Alzheimer.
Un legado que trasciende la aviación
La noticia provocó una ola de mensajes de apoyo de sobrevivientes del vuelo 1549, colegas de la aviación y organizaciones especializadas, quienes destacaron que el liderazgo, la serenidad y la preparación demostrados por Sullenberger durante la emergencia de 2009 siguen siendo un referente para pilotos de todo el mundo.
Aunque ahora enfrenta uno de los mayores desafíos de su vida, el capitán Sully aseguró que afrontará esta nueva etapa con la misma determinación con la que hace más de 17 años evitó una tragedia y salvó la vida de las 155 personas que viajaban a bordo del vuelo 1549.




