Mark Zuckerberg declara en juicio histórico por presunta adicción de jóvenes a Instagram

El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, compareció ante un tribunal federal en un juicio considerado histórico, donde se analiza si las plataformas digitales de su empresa, particularmente Instagram, fueron diseñadas para generar adicción en infancias y adolescencias.
El proceso judicial se desarrolla en una corte federal de Los Ángeles y forma parte de una serie de demandas civiles que acusan a Meta —matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp— de implementar mecanismos que incentivan el uso prolongado de redes sociales, afectando potencialmente la salud mental de jóvenes usuarios.
¿En qué consiste el caso contra Meta?
El juicio se originó a partir de la demanda presentada por una joven identificada en documentos judiciales como K.G.M., quien sostiene que comenzó a utilizar redes sociales antes de los 10 años y que el uso intensivo de estas plataformas le provocó ansiedad, depresión y conductas adictivas.
Los demandantes argumentan que Meta diseñó sus algoritmos y funciones —como notificaciones constantes, reproducción automática de contenido y sistemas de recomendación personalizados— para maximizar el tiempo de permanencia de los usuarios, incluidos jóvenes e infancias.
¿Por qué declaró Mark Zuckerberg?
Zuckerberg fue citado a declarar en calidad de máximo directivo de la compañía para responder directamente a las acusaciones. Su comparecencia marca una de las primeras ocasiones en que enfrenta un juicio civil ante jurado por el presunto diseño adictivo de plataformas sociales.
Durante el interrogatorio, se le cuestionó sobre políticas internas de seguridad, mecanismos de verificación de edad y documentación corporativa relacionada con el impacto del uso de redes sociales en adolescentes.
¿Qué declaró Zuckerberg ante el tribunal?
En su testimonio, el fundador de Meta negó que Instagram o cualquier otra plataforma de la empresa haya sido creada con la intención de generar adicción.
Afirmó que el objetivo de la compañía es “conectar a las personas y crear comunidad”, no maximizar el tiempo de uso a cualquier costo. También sostuvo que Instagram prohíbe el registro de menores de 13 años y que la empresa implementa herramientas de protección para adolescentes, aunque reconoció que la verificación de edad representa un desafío, ya que algunos usuarios pueden proporcionar información falsa al registrarse.
Asimismo, defendió las políticas de seguridad de Meta y rechazó que exista una estrategia deliberada para afectar la salud mental de los jóvenes.
Implicaciones del juicio contra Meta y Zuckerberg
El proceso judicial podría tener consecuencias significativas para la industria tecnológica. Expertos señalan que una resolución adversa para Meta abriría la puerta a nuevas demandas contra plataformas digitales por presunta afectación a la salud mental de menores.
El juicio continúa en etapa de presentación de pruebas y testimonios, mientras el jurado analiza si existe responsabilidad directa de la empresa en los daños alegados por la parte demandante.
Durante su comparecencia, Mark Zuckerberg también reconoció que Instagram pudo haber implementado antes mecanismos más eficaces para detectar a usuarios menores de 13 años que ingresan a la plataforma pese a las restricciones de edad. Sin embargo, sostuvo que actualmente la empresa ha reforzado de manera significativa sus herramientas de verificación y seguridad infantil, incluyendo sistemas de detección de edad basados en inteligencia artificial y mayores controles parentales. El directivo defendió que las mejoras aplicadas en los últimos años reflejan un compromiso continuo de Meta para proteger a adolescentes y limitar el acceso indebido de menores a sus servicios.
Uno de los ejes centrales del juicio es el debate sobre la relación entre redes sociales y salud mental en adolescentes. La parte demandante sostiene que funciones como los algoritmos de recomendación, las notificaciones constantes y el diseño orientado a la interacción continua pueden intensificar sentimientos de ansiedad, comparación social y dependencia digital.
En contraste, la defensa de Meta y Zuckerberg argumenta que no existe consenso científico que demuestre una relación causal directa entre el uso de plataformas como Instagram y trastornos mentales específicos, y afirma que los efectos dependen de múltiples factores individuales, sociales y familiares. El jurado deberá determinar si el diseño de estas herramientas constituye una práctica negligente o si se trata de un uso voluntario bajo responsabilidad de los propios usuarios y sus tutores.




