
Durante el partido entre Gallos Blancos de Querétaro y Xolos de Tijuana, disputado en el Estadio Corregidora, un sector de la afición entonó consignas de “¡Fuera Kuri!” dirigidas al gobernador Mauricio Kuri González, en una protesta relacionada directamente con la prohibición de ingreso de la barra Resistencia Albiazul como grupo organizado.
Los gritos se presentaron en dos momentos del encuentro y tuvieron una duración breve, sin extenderse de manera continua. La manifestación fue perceptible principalmente en las zonas cercanas al lugar donde se originó, por lo que no fue audible de forma generalizada en todo el estadio.
Quiénes protestaron
La protesta fue encabezada por integrantes de la Resistencia Albiazul, nombre oficial de la barra de Gallos Blancos. Aunque los gritos se escucharon en distintas zonas del inmueble, no se trató de aficionados ajenos al grupo, sino de miembros de la misma Resistencia que actualmente se encuentran dispersos en diferentes secciones del estadio.
Desde que se les prohibió ingresar como grupo organizado, los integrantes de la Resistencia Albiazul han optado por ingresar de manera individual y sentarse en diversos puntos del Corregidora, lo que explica que la consigna se replicara desde más de una zona.
El fondo del conflicto: el veto a la Resistencia Albiazul
El origen del descontento se remonta a los hechos violentos del 5 de marzo de 2022, durante el partido entre Gallos Blancos y Atlas. Tras ese episodio, la Liga MX y la Federación Mexicana de Futbol impusieron sanciones históricas al club Querétaro, entre ellas:
- Veto al Estadio Corregidora por un año.
- Prohibición de ingreso a barras visitantes por tres años.
- Veto a la porra local Resistencia Albiazul por dos años.
- Multa económica de 1.5 millones de pesos al club.
- Reconfiguración total de los protocolos de seguridad.
Con base en ese castigo, se esperaba que la Resistencia Albiazul pudiera regresar a partir del 5 de marzo de 2025, una vez cumplido el plazo de dos años. Sin embargo, el gobernador Mauricio Kuri tomó la determinación de no permitir su reingreso como grupo organizado, extendiendo la restricción de manera indefinida durante el resto de su administración.
Postura oficial
El gobernador ha reiterado en distintas ocasiones que no autorizará el regreso de barras organizadas mientras esté en funciones, argumentando que la medida busca garantizar la seguridad y mantener un ambiente familiar en el estadio, aun cuando ello implique el rechazo de un sector de la afición.




